Especie

Es que acaso te sorprende…de que sea asì por siempre…. Hoy, la tarde està increìble y quiero embellecerte màs, aùn!

3/11/06

SIETE VUELOS (by Corazondelator)

 

 Para L.L.O, desde algún lugar del cielo azul de Adrogué, allí donde habitan las estrellas más bellas que jamás se hayan visto, entre los meses de junio y septiembre de 1999, apenas un rato antes del fin del milenio.
Desde acá, desde donde siempre te he mandado, no sé si millones, pero sí muchos besos.

 

 

criado por arte_facto707    8:34 pm — Categoría: Sin categoría

PREFACIO

Este pequeño relato, que ha continuación será narrado, guarda cierta relación con "El Principito", de Saint Exupery, y con "El Alquimista", de Paulo Coelho.
Sin embargo, es necesario hacer cierta aclaración al respecto. No recuerdo bien, cuando fue que leí "El Principito", pero lo que sí recuerdo es que era muy pequeño y que siempre me dijeron que no lo entendería sino hasta alcanzar la madurez. Qué paradoja! Un libro que nos habla sobra las bondades de ser niño y de cómo perdemos esa naturaleza cuando crecemos, sólo es comprendido por nosotros, cuando dejamos de serlo.
Fue por ello, que una vez inmerso en la escritura de "Siete Vuelos", me aboqué a la lectura de la obra de Saint Exupery. De esta forma, a medida que iba avanzando en la problemática de "El Principito", fui encontrando un paralelismo con lo que hasta entonces había escrito. La idea comenzó a asustarme. Me sentí como un verdadero plagiador, pero de pronto leí algo que en aquel momento, me dejo mas tranquilo. Aquel original principito había visitado seis asteroides, y este renovado principito había emprendido siete viajes, siete vuelos. Respire entonces aliviado.
Sin embargo, llegué a un punto en donde no pude continuar con la lectura. Yo recordaba vagamente el final, aunque como me lo habían anticipado, no lo había podido entender. Pero lo que no registraba mi memoria, es que había una séptima visita y que ese último viaje era en nuestro planeta, allí donde la obra tendría su conclusión.
Al menos, eso no estaba en mí de manera consciente. Tal vez haya que darle crédito a mi subconsciente, para poder explicar semejante similitud. El principito moderno, a quien llamaremos Alado, también encontraría su destino en su último vuelo, en la tierra.
Prometí entonces, retomar la lectura una vez finalizado mi escrito.
Cierto día, le mostré a un amigo un bosquejo de mi obra aún incompleta y fue él quien en ese momento, me recomendó la lectura de "El Alquimista".
Tampoco pude concluirla. A decir verdad, no llegué siquiera a iniciarla. En su portada, aparece como subtítulo "una novela sobre los sueños y el destino". Juro por Dios que otra vez me asusté. Traté de proseguir y lo siguiente que alcancé a leer, fue que la obra de Coelho es comparada a menudo con "El Principito" de Saint Exupery. Ahí, desistí por completo de continuar.
Cómo podría darse tal semejanza. Cómo podían parecerse tanto los conceptos. De hecho, desde el humilde lugar que ocupa, "Siete Vuelos" trata también sobre los sueños y el destino. Son ellos su razón de ser.
Prometí también, retomar, o en este caso iniciar, la lectura una vez finalizado mi relato.
Dicen que las casualidades no existen. Que todo es por algo y que las cosas pasan por algo. No opongamos entonces, ninguna contradicción a esta idea. 

EL DILEMA

- Reír es arriesgarse a parecer tonto.
- Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
- Pretender a alguien es arriesgarse a comprometerse.
- Expresar sentimientos es arriesgarse a ser rechazado.
- Amar es arriesgarse a no ser correspondido.
- Adelantarse en presencia de adversidades es arriesgarse a fallar.
- Pero los riesgos deben ser tomados, porque el más grande de los peligros en la vida es el no arriesgarse a nada.
- La persona que no arriesga nada, no hace nada, no tiene nada, es nada.
- Debe evitar sufrir y penar, pero no puede aprender, sentir, cambiar, crecer o amar.
- Es un esclavo encadenado por sus incertidumbres.
- Polo la persona que toma riesgos es libre.
                   

                                                                                                             Author Unknown

criado por arte_facto707    8:33 pm — Categoría: Sin categoría

PROLOGO

Para poder interpretar mejor a éste, nuestro personaje, es que primero debemos saber algo de su personalidad y de su experiencia de vida previa a estos viajes.
Ante todo, debemos saber que no pertenece a éste planeta. En el suyo no había polución, no existía el dinero y tampoco el poder. El era amor y señor de su propio vivir. Simplemente se dedicaba, al igual que el antiguo y auténtico principito, a deshollinar sus tres volcanes, uno de ellos en extinción, a controlar el crecimiento de su baobab, a regar y cuidar de su rosa estelar y a disfrutar como pocos, de las puestas de sol.
Si aquel principito sólo buscaba amigos, alguien a quien domesticar, éste también pretendía encontrar a alguien más con quien compartir su vida y su tiempo. El principito moderno, a diferencia del otro, buscaba a su chica lunar.
Recorrió en paralelismo con el original principito, también seis asteroides hasta llegar a la tierra. En cada uno de ellos tuvo encuentros fascinantes y mientras realizaba esos viajes, descubrió que su chica cósmica estaría en el último de sus vuelos.
Supongo que muchos de los que han leído la historia original, en determinado momento deben haberse preguntado cómo hacía el principito para trasladarse. No tenía nave, no tenía alas, no poseía ningún artefacto sofisticado que lo pudiera trasladar a través del tiempo y el espacio. Entonces, cómo lo hacía?
Analizando al principito moderno, hemos podido elaborar la siguiente teoría: Ambos podían ir donde quisieran, simplemente porque tenían un extraño don, propio e innato que no todos poseen. Esa particularidad, es la capacidad de soñar. Cada noche, al reposar, imaginaban el lugar hacia donde dirigirse y hasta allí llegaban, sin importarles el esfuerzo ni el tiempo que ese sueño les demandaría.
De cómo sintió y vivió Alado su gran aventura, trata esta historia. De cómo se resolvió, habla también éste relato.
Si nos dejamos llevar por su última frase escrita, veremos que al igual que el principito original,
amaneció despojado y expuesto sobre la tibia arena del desierto. Al igual que el verdadero, esta última
Última frase nos da para pensar. Habrá abandonado la tierra, feliz y pudiendo regresar a su planeta; o bien su corazón ha dejado de latir para siempre.
Pues en busca de develar esa incógnita nos embarcaremos con esta lectura, y sólo allí, cuando estemos al final del camino cual principitos modernos, habremos arribado a la verdad.

criado por arte_facto707    8:31 pm — Categoría: Sin categoría

7V

                                                      SIETE VUELOS

            (Del corazón delator, del hombre alado, del Principito moderno)

Estos son los Siete Vuelos de Alado, de los cuales se elaboró esta historia. En cada uno de ellos, escribió una frase que lo marcó y que fue anotando en su hoja de ruta, mientras realizaba el viaje que lo llevaría a encontrarse con su destino.

1- "Tengo un gran defecto, o una gran virtud, depende de donde se mire. Y eso es que mi corazón es delator."
2- "Fui un corazón delator, debatiéndome entre dos sentimientos ambiguos. Luego me convertí en hombre alado para sobrevolar la furiosa ciudad. Y te espero."
3- "Fui un corazón delator sufriendo por una mujer de sueños imaginarios. Luego me convertí en hombre alado para sobrevolar la furiosa ciudad. Hoy, me dispongo a ingresar en el eterno juego, y al hacerlo, me pongo az(s)ulado."
4- "Fui corazón delator. Fui hombre alado. Entré en el eterno juego. Ya no quiero delatarme más. Ya no quiero volar. Ya no quiero jugar."
5- "Luego de convertirme en hombre alado, me transformé en una especie de principito moderno. Ahora, sólo me dedico a explorar mis propios asteroides, mientras en la inmensa soledad del desierto, simplemente busco a mi chica lunar."
6- "El hombre alado, especie de principito moderno, acaba de recorrer los primeros cinco asteroides de su periplo. Ahora, en camino hacia el séptimo y último de sus vuelos, sólo busca florecer mirándote a los ojos."
7- El corazón delator ha dejado de latir. Al hombre alado se le han quebrado las alas. El principito moderno, al igual que el auténtico, yace tendido en la arena del desierto. Y una vez más la historia se repite.

Alado siempre quiso soñar. Lo fascinaban los sueños, pero siempre había despertado de los mismos, con una gran sensación de vacío. El conocía los riesgos, pero esta vez, ha diferencia de otras tantas, tenía la fuerte intuición de que todo sería distinto. Supo que su sueño de la chica lunar tendría razón de ser y hacia esa búsqueda se embarcó una cálida noche del período estival de su asteroide.

criado por arte_facto707    8:30 pm — Categoría: Sin categoría

PRIMER VUELO


“La vendedora de ilusiones”

Fue así que apareció en su camino el primero de los asteroides. Era pequeño como el suyo y en la inmensidad de la noche, emocionado por haber iniciado el viaje, escribió lo siguiente:

Te amo y te extraño.
Jamás he visto tu rostro.
Jamás he tocado tu cara.
Mujer de mis sueños,
Vives en mi mente y recorres mi ser.

A veces creo que eres alga de otras aguas,
de otros mares.
Pienso en ti como el genio de una lámpara
que jamás podré frotar.

Y si sobre el ocaso me ves volar algún día,
es que quiero unir el cielo y el océano por vos.

Te amo y te extraño.
Jamás he probado tu boca.
Jamás saboreé la miel de tus labios.
Mujer de mis sueños,
vives en mi alma y recorres mi ser.

A veces pienso que eres la perla de un tesoro
perdido en la inmensidad del Atlántico.
Pienso en ti como la piedra preciosa
que jamás podré poseer.

Y si sobre la niebla me ves volar algún día,
es que muero de amor por ti. 

Te amo y te extraño.
Tu amor me condenó a un insomnio eterno.

Alado creyó que era al fin el momento de acabar con esa condena y que su insomnio eterno, daría lugar a la realización de sus sueños. En ese instante, fue que lo sorprendió una mujer muy bonita y de particular sensualidad. Sus ensortijados cabellos negros brillaban muy fuertes en contraste con los rubios rayos del sol, y su tierna voz, fue como un gran remanso para los oídos de alado.
- Quién eres? - Preguntó el.
- Soy la vendedora de ilusiones - Respondió ella con una dulce sonrisa.
Alado no dudó ni un segundo en establecer conversación, a la vez que pensó: "Una vendedora de ilusiones….vaya, si es lo que he estado buscando todo este tiempo: una ilusión por la cual seguir viviendo, una ilusión que me renueve."
La ilusionista, al igual que Alado, hacía ya mucho tiempo que no establecía contacto con nadie. Habían pasado muchos años desde la última visita recibida. Y sintió que Alado venía a ocupar un gran vacío.
Ella vendía ilusiones y para venderlas necesitaba de alguien que quisiera comprarlas. Ese era su oficio y Alado cayó como anillo al dedo para sus fines.
La ilusionista comenzó a encariñarse con Alado y estuvieron juntos en el asteroide durante varios días.
Y Alado compró la ilusión. Comenzó a pensar en lo bello que sería la observación conjunta de las puestas de sol y en lo hermoso de ya no tener que regar a su rosa en soledad. Creyó que su recorrido había sido más breve de lo pensado y que al fin había hallado la felicidad. En ese momento, escribió lo siguiente:

Surgiste aquel día,
como resultado de mis largas noches de ensueño.
Y ya no pude contener por más tiempo,
el secreto que compartía con mi almohada.

El cristal de tu copa más bella,
contuvo los licores más pesados.
Y la arena de aquel antiguo reloj,
dejó de recorrer su camino.

Llegué a rendirme una vez más,
al amparo de tus brazos de seda.
Y me dejé llevar sin tregua,
sobre la alfombra mágica que tu corazón encierra.

Tu glamorosa estrella brilló por un tiempo,
más fuerte que el mismo sol.
Y tu opaca luna de otoño,
se convirtió en la luz más radiante de esos días. 

Pero alado se equivocó. Su ilusión era ella. Y así como Alado jamás podría dejar de soñar, la ilusionista jamás podría dejar de vender ilusiones. Ella las vendía y se alimentaba de las mismas. Esa era su razón de ser, su esencia, su naturaleza y su objetivo en la vida. Podía ofrecer a Alado
todo tipo de ilusiones, pero no podía involucrarse de manera directa en ellas. Jamás podría ser parte de la realización de las mismas.
Y Alado se golpeó.
Pero también comprendió varias cosas que le servirían para lo que le esperaba a lo largo de su camino.
Aprendió que las ilusiones no se compran, ni se venden. Sólo se crean y sirven en verdad, cuando podemos concretarlas o actuar para que se materialicen. Entendió también, algo que creía olvidado: su corazón era delator. Y supo además que este no era su verdadero sueño.
Al despedirse, habiéndose dado cuenta del error cometido, lo hicieron con una misma frase, que brotó al unísono de los labios de ambos: "siempre me pasa lo mismo", dijeron.
Y alado partió en busca del segundo asteroide, mientras por lo bajo reflexionaba: "Todo es por algo, las cosas pasan por algo."

criado por arte_facto707    8:29 pm — Categoría: Sin categoría

SEGUNDO VUELO

“El Hada Madrina”

Alado arribó al segundo asteroide de su odisea. Allí no pasó mucho tiempo solo, pues al llegar, se encontró repentinamente con un gran escritorio sobre el cual se posaban gran cantidad de libros y una moderna computadora.
Por detrás de los mismos, se oía el incesante ruido de los dedos sobre el teclado. Alado se fue aproximando lentamente hasta observar una figura femenina que allí se escondía y que dejaba las huellas de su trabajo sobre el monitor de la máquina.
- Hola! Hay alguien aquí? -. Preguntó, sabiendo que obtendría respuesta.
- Hola! -. Se escuchó una voz salir de entre los libros, mientras despejaba el camino para que Alado pudiera verla.- Perdona lo que pasa es que tengo mucho trabajo -, añadió.
- Quién eres? Preguntó Alado.
- Bueno…en realidad soy tantas cosas. Sabes, soy actriz. Esa es mi gran pasión. La actuación es mi vida y alimenta mi espíritu, como así también lo hace la escritura. A eso me dedico, aunque a decir verdad también debo alimentar mi estómago. Así es que me he abocado también al análisis de los sistemas informáticos.
- Y en qué estás poniendo tanto énfasis ahora? -. Preguntó Alado, mientras la observaba azorado ante tanta laboriosidad.
- Bueno…tú sabes…estamos en los albores del año 2.000 y eso afectará a todas las computadoras del planeta.
- Qué planeta? -. Preguntó Alado.
-La tierra. No conoces la tierra?
-No -.Respondió Alado. Sé que es un gran planeta, con grandes ciudades, con mucha gente…
- Ya la conocerás, pues hacia allí vas en busca de tu destino -. Lo interrumpió ella y prosiguió. La tierra es maravillosa, pero a veces los hombres hacen que se transforme en un lugar despiadado. Tal vez no sea un sitio para ti, pero allí encontrarás lo que tanto buscas.
- Y qué más eres? Cambió de tema Alado.
- Como te he dicho soy muchas cosas, pero de ahora en adelante, seré una màs. Seré tu hada madrina. Seré alguien en quien encontrarás refugio, seré tu alma protectora y cuando te encuentres en problemas y necesites ayuda, yo estaré contigo.
- Y cómo debo recurrir a ti? Preguntó ansioso Alado.
- Ahí está el secreto. No deberás invocarme, yo estaré allí sin necesidad siquiera de que me nombres ni me pienses. Yo lo percibiré.
Además tengo otras virtudes -. Agregó el hada con cierto dejo de vanidad. - Con el tiempo he ido perfeccionándome y he aprendido a enviar rayos benévolos multicolores. Así, te enviaré rayos
violetas, azules y dorados y cada uno de ellos causará en ti un efecto diferente. Serán de un color para cuando estés enfermo, de otro para cuando te encuentres deprimido y de otro para cuando
sea tu corazón delator el que esté herido. Y así será.- Concluyó.
- Y haces algo màs? -. Preguntó Alado, a quien su capacidad de asombro ya lo había superado.
- He aprendido también a descifrar el lenguaje de los números -. Respondió ella.
- Cuéntame sobre que dicen mis números - Solicitó Alado.
- Recuerda, el saber de ellos te ayudará, pero todo está en ti - Dijo antes de comenzar con su exposición:
“Noto en ti un gran predominio del número 7. Tienes un 7 en el alma y en el destino. Tienes un 9 en la personalidad y en la piedra fundamental y un 4 en el talento.
Tu personalidad 9 indica que eres todo corazón, que das todo.
Tu piedra fundamental 9 me dice que tu mano siempre está tendida y que por eso todos te quieren.
Tu talento 4 marca que las cosas para ti son como deben ser, y tú debes aprender a manejar esto, pues el 7 en tu alma y tu destino hacen que seas demasiado autoexigente.
Tienes una intuición muy fuerte, pero deberás utilizarla por sobre tu inteligencia. Si la primera es la que prevalece, podrás oír los sonidos de tu corazón.
Te encuentras en un ciclo de gran aprendizaje. El año próximo ingresarás en una vibración 8, y siempre que seas capaz de metabolizar lo que ahora estás viviendo, traspondrás un escalón en tu evolución espiritual."
Alado escuchó azorado la argumentación del hada y le dijo: Cuéntame sobre ahora.
Y el hada prosiguió:
"Te encuentras en una vibración 7. Este será un año duro para ti. No será uno màs en tu vida, y de hecho ya lo estás viendo. Pero al final del camino te dejará enseñanzas importantes. Además aparecerá alguien que tendrá también el 7 en el destino, y será para ti una experiencia muy importante.
Y recuerda esto último: el 3 en el pináculo estará en ti toda la vida. Esto significa que eres un ser muy sensible, y aquí radica uno de tus grandes desafíos. Deberás aprender a manejar tu hipersensibilidad en el contacto con el otro para no ser lastimado."
Un profundo silencio invadió la escena y el hada lo cortó con su sabiduría, que era mucha.
- Bueno, es hora de que continúes tu viaje. Se te hará tarde y no quiero que te detengas màs. Debes partir.
- Sí, debo partir -. Asintió Alado.
Se abrazaron muy fuerte y alado inició su marcha. Caminó unos pasos y por lo lejos se oyó la voz del hada.
- Alaaadoooo!!!! Mañana en la noche recibirás un ángel. Debes recibirlo y pedirle lo que ansías. No lo olvides.
- Un ángel? Interrogó Alado -. Y ya no hubo respuesta.
Mientras seguía su rumbo, tratando de descifrar a qué se refería su hada madrina, Alado recordó en ese momento que el número 7 es un número místico. Si el hombre armónico e íntegro es identificado con el número 5 y el diablo, Satanás o lucifer es asociado con el número 6, Dios es el número 7. La creación de las cosas demandó siete días.
A partir de ese momento, Alado tuvo la sensación de que sus vuelos serían siete y de que a través de los mismos se encontraría con Dios y con el diablo. Ya había recorrido un primer asteroide y éste era su segundo vuelo. Un vuelo de comprensión de las cosas, de crecimiento y esclarecimiento personal sobre lo que vendría.
Así fue, que sintió la necesidad de describir cómo sería su semana favorita junto a su chica lunar. Y esto es lo que escribió:

"Cierta mañana de un día cualquiera, me puse a reflexionar sobre cómo Dios creó el mundo, y de cómo utilizó un día diferente de la semana, para dar forma a cada una de las cosas. Entonces, en un estado de profundo enamoramiento, desde el pequeño lugar que ocupo en la inmensidad del
universo, me propuse destinar también un día distinto de la semana a una única tarea, a manera de obsequio hacia esa mujer que me desvelaba.
- El primer día lo dediqué simplemente a observarla, a disfrutar de su sonrisa, a deleitarme con la feminidad de su andar y con la ternura de su rostro. A ver cómo sus ojos resplandecían en lo profundo de la noche.
- El segundo día, sólo quise alabarla. No hice màs que resaltar su hermosura y todo lo que había podido descubrir durante el transcurso de aquel primer día. No tuve màs que palabras de elogio para con ella y, como nunca, se sintió la mujer màs dichosa del plantea.
- El tercer día fue para sorprenderla. Compré su fragancia favorita. Preparé su cena preferida a la luz de las velas y no dejé nada librado al azar. No hubo durante el día nada que la disgustara y, como nunca, se sintió la mujer màs complacida del planeta.
- El cuarto día fue destinado a hablarle muy despacio al oído, a comentarle cuánto la amaba y lo mucho que la necesitaba.
- El quinto día fue para contarle al cosmos todo lo que había hecho por ella y todo lo que esa mujer había sido capaz de darme.
- El sexto día lo dediqué a extrañarla, y ella hizo lo propio conmigo. Nos distanciamos para ver cuán grande era nuestro amor y sufrimos muchísimo. Sentimos necesidad el uno del otro y fue el día màs largo de todos.
- El séptimo día fue un día sin palabras. No nos dijimos nada. Fue el día en que nos dedicamos a amarnos. Y fue el día màs corto de todos”.

criado por arte_facto707    8:28 pm — Categoría: Sin categoría

TERCER VUELO

“El Ángel de Alejandría”

Luego del encuentro con el hada, Alado llego al tercer asteroide. El mismo, tampoco se diferenciaba mucho de los anteriores. Era màs bien pequeño y en apariencia no prometía grandes aventuras para Alado.
El principito moderno inició su caminata al igual que en aquel primer vuelo, pero esta vez la misma concluyó de manera abrupta. Ante sus ojos, un gran resplandor lo cegó por un instante y cuando hubo recuperado la visión, pudo observar a una mujer con una gran aureola sobre su cabeza y unas alas tan blancas - como la pureza misma - sobre sus hombros.
Alado se asustó mucho pero la dulce voz del ángel logró calmarlo.
- Qué haces Alado - Dijo como señal de bienvenida.
- Y tú quién eres? -. Preguntó él con recelo.
- Yo te he cuestionado primero. Por una simple cuestión de cortesía debes responderme tú primero.
- Disculpa, pasa que tengo miedo. He iniciado un largo viaje en busca de mi destino y estoy algo cansado-. Se disculpó Alado.
- Sabes…debes aprender a ser paciente y serás recompensado si tus sentimientos son nobles. Sé que tienes una gran capacidad para dar y de hecho lo haces día a día, deshollinando tus volcanes, regando tu rosa, regalándoles tu tiempo a las puestas de sol…
- Aún no me has dicho quién eres -. Interrumpió Alado, a quien el escuchar hablar sobre él ya comenzaba a inquietarlo.
- Soy el Ángel de Alejandría y ya no te atormentes. Está en otros poder ver lo que tu interior encierra. Y cuando eso ocurra….
- El Ángel de Alejandría? -, volvió a interrumpir Alado.
- Sí, y voy a acompañarte en este largo viaje. Aunque tú no puedas verme, siempre sabrás que estoy contigo. Al igual que tu hada madrina estaré a tu lado para protegerte.
- Protegerme? Y cómo sabes sobre mi hada madrina? -. Interrumpió nuevamente Alado, olvidando que el hada le había enviado al ángel y - olvidando también - que estos todo lo saben.
- Sí, protegerte. A lo largo de tus vuelos estarás muy expuesto y en el próximo, màs precisamente, necesitarás ayuda. Y recuerda: Una gran estrella en el cielo te dirá cuál es tu camino. Cuando te sientas abrumado, observa el firmamento y sabrás lo que debes hacer. Y allí, recién comprenderás. Y ahora dame un fuerte abrazo. Es la primera y única vez en que podrás hacerlo
porque, ya sabes, soy un ángel. 
Fue así que se fundieron en un fuerte abrazo y ambos sintieron el rumor de sus almas.
- Sabes Alado?….Tu alma es noble. Puedo sentirlo. Y no olvides nunca tu esencia, pues ella te
mantendrá vivo por siempre. No hablo de esta vida. Me refiero al después.
- Después? -. Preguntó Alado sin entender demasiado.
- Sí, después -. Respondió el ángel con una sonrisa.
Y así fue que se despidieron. Alado tuvo la certeza de que estaría protegido por el resto de su viaje y que nada le ocurriría. En ese momento, fue que oyó otra vez la voz del ángel aunque esta vez no pudo verlo.
- Recuerda Alado: estaremos cuidándote pero todo depende de ti. No te fíes, debes decidir cuál es el camino adecuado para llegar a tu destino. Y por favor! No olvides a la estrella…la estrella…….la estrella….-, fue perdiéndose la voz hasta desaparecer por completo, como lo había hecho el resplandor segundos antes.
"La estrella….", quedó pensativo Alado y fue en búsqueda de su cuarto vuelo. "Ya sabré de qué se trata" reflexionó, a la vez que se dijo a si mismo: "Qué dichoso soy! Tengo un hada madrina, tengo un ángel… Qué màs puedo pedir? Ah, sí….Debo encontrar a mi chica lunar”.

criado por arte_facto707    8:26 pm — Categoría: Sin categoría

CUARTO VUELO


“Encuentro con el diablo”

Alado creyó que sus encuentros con el hada y con el ángel lo habían fortalecido lo suficiente, como para seguir su camino sin flaquezas. Sin embargo, es en éste cuarto vuelo donde aparecerían sus mayores dudas acerca de cuál sería su destino.
Llegó entonces al cuarto asteroide. Aterrizó allí una larga noche de un otoño gris y estuvo durante horas sentado sobre una gran roca, al amparo de un pequeño fogón que había encontrado encendido.
"Qué suerte. Todo ha ido mejor. Luego de la vendedora de ilusiones llegó el hada y màs tarde el ángel. Ahora debe venir algo bueno también. Que fortuna la mía!", exclamó con un guiño cómplice hacia el fuego, que ardía cada vez con màs fuerza.
"Debe haber alguien màs aquí. Y seguramente ha de estar esperándome. Si no, cómo explicar lo de los leños encendidos.", pensó.
Este asteroide era muy diferente a los anteriores y sus dimensiones eran tan amplias que Alado no podía divisar sus límites. Cansado de esperar, decidió explorar el sitio antes de que el sol hiciera su aparición (luego descubriría que el mismo astro rey que da la vida, no frecuenta nunca ese lugar).
Caminó durante muchas horas y su cuerpo comenzó a sentir cansancio hasta desvanecerse sobre el pasto húmedo. Sintió gran pesadumbre y lentamente comenzó a tener extraños sueños donde ya no aparecía buscando a su chica lunar, sino que pudo observarse a sí mismo no creyendo en el amor. En cada uno de ellos se encontraba con una mujer diferente, apartándose así de su objetivo. Se vio lujurioso y despiadado y creyó que su hada, su ángel y su Dios lo habían abandonado.
Al revisar su antiguo reloj estelar, Alado notó el paso de los días y allí descubrió que el sol no visitaba nunca el asteroide. Todo era noche, bruma, pesadilla. Y sintió temor.
Desconsolado, miró al cielo buscando refugio. Y vio la estrella. Esta no era una màs, titilaba de manera diferente a las otras y Alado pensó: "Que rara es esa estrella………Oh! La estrella…..el ángel….la señal…..Ahora comprendo donde estoy".
La estrella tenía la fuerza y el brillo del ángel, la fuerza y el brillo de Dios. Y Alado, tomando fuerzas de esa misma luz estelar, secó sus sudadas manos en sus ropas y decidió abandonar el lugar.
En ese instante, vio por primera vez la cara del diablo, que le decía: "No te será sencillo escapar de aquí. Además estarás muy bien en este lugar. O no te han gustado las mujeres que te he ofrecido?" 
- Son como las sirenas que perturbaron a Ulises y, si él ha podido huir de ellas para encontrar su destino, por qué no puedo hacerlo yo también -. Le replicó Alado.
- No te vayas! Quédate! La pasarás bien! -. Se escuchó la voz enfatizar con màs fuerza desde el otro lado de una oscura colina -. Además te prometo….
- No prometas nada. No quiero nada de ti -. Lo interrumpió Alado y le gritó: "Tú eres otro vendedor de ilusiones", para luego rectificar: "Un farsante de ilusiones."
Y así mientras huía del lugar tratando de reponerse de la experiencia vivida. Pensó en voz alta: "La estrella!…la estrella. Gracias a la estrella, gracias al ángel, gracias al hada, gracias a Dios."

criado por arte_facto707    8:24 pm — Categoría: Sin categoría

QUINTO VUELO

 

“El mar calmo”

El encuentro con el diablo había sido el màs duro para Alado, pero también muy revelador. Como lo fueron los anteriores, como lo serían los siguientes.
En busca de calma fue que recaló en el quinto asteroide. Este tampoco se asemejaba a los anteriores. La esfera era toda de agua y Alado dudó en realizar el aterrizaje.
Allí fue que escuchó a la voz salir de entre las olas.
- No temas Alado. Este es un lugar de descanso. No voy a hacerte daño, no estoy aquí para eso.
- Quién eres? Preguntó Alado.
- Soy el mar calmo y no puedo lastimarte. Aunque quisiera hacerlo no podría. Mira mis olas, siempre reposando. Jamás son turbulentas.
- Y para qué sirve un mar sin turbulencias? Jamás he sabido de un mar en permanente calma. Si no tienes olas que se agiten, cuál es tu razón de ser? Tu naturaleza indica que tus olas son peligrosas y que tu poder radica en ello -. Argumentó desafiante el principito moderno.
- Te equivocas Alado… -. Dijo el mar calmo, al tiempo que Alado lo interrumpió exaltado.
- Cómo sabes mi nombre?-.
- Porque te he estado esperando para que descanses en paz. Mira nuevamente mis aguas y podrás observar que siguen tranquilas y siempre estarán así. Yo soy la calma de los que sufren. Soy el reposo eterno de las almas atormentadas. Ellas buscan descansar en mi quietud. Nadie viene hasta aquí para refrescarse ni jugar en mis olas, ya que nunca podrán hacerlo puesto que mis aguas son calmas.
Y bien….Qué dices a todo ello, Alado?-. Concluyó.
- Te digo que yo no quiero eso para mí. Yo pretendo que mi alma y mi corazón descansen, es cierto, pero quiero que lo hagan junto al alma y al corazón que yo elija y que me elija a mí. Y así, reposaremos juntos por toda la eternidad bajo la mirada de nuestro Dios.
- Lo sé!….Pero recuerda, tal vez algún día estés abatido y tengas deseos de venir a verme. Yo siempre te ofreceré amparo. No lo olvides…..-. Insistió el mar calmo, al tiempo que era interrumpido por Alado.
- No! Nunca vendré a descansar a tus aguas. Y ahora debo irme. Sé que en uno de mis vuelos me espera mi chica lunar.
- Recuerda: no soy dañino. Sólo doy lo que buscan a aquellos que vienen a verme. Y hay quienes me elijen a mí. Muchas veces soy yo el que triunfa. Piénsalo!….Tal vez algún día…..
Y Alado partió así rumbo al sexto de sus vuelos, sabiendo que lo esperaban su Dios y su chica lunar.
Y pensó: "El amor siempre triunfa".

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SEXTO VUELO

“Encuentro con Dios”

Alado estaba muy agotado. Sus vuelos anteriores lo habían debilitado. Había pasado de la ilusión de aquel primer vuelo, a las apariciones reveladoras de su hada madrina y del Ángel de Alejandría, y a la presencia inquietante del diablo y el mar calmo.
El pensar que su alma había sido apetecida por estos últimos le molestaba bastante, pero su corazón le decía que había hecho lo correcto y él lo sabía. Intuía que todo había sido una gran prueba y estaba realmente feliz de haberla superado. Se diò cuenta, que estaba preparado para enfrentar cualquier otro desafío y obtener idénticos resultados. No obstante ello, necesitaba alcanzar un poco de sosiego, un poco de tranquilidad después de tantos contratiempos.
Así fue que se dirigió hacia el sexto asteroide. Este se hallaba muy lejos del suyo y algunos relatos hablaban de que allí se encontraba Dios. Otros daban por tierra con este argumento y hablaban de farsa, llegando incluso al extremo de negar la existencia del Ser Supremo.
A Alado esto lo perturbaba. No quería irse del asteroide sin una señal, sin una luz de esperanza, sin un mandato entregado por Dios.
Alado siempre creyó en la existencia de Dios, pero en ocasiones solía olvidarse de él. Tenía la convicción de que muchos que oraban y rezaban por él, en el fondo de sus corazones, no tenían nada para dar. Y para Alado Dios estaba allí: en el corazón y en el alma. El sabía que las llaves del paraíso estaban ahí.
Así fue que llegó al sexto asteroide. El lugar era casi mágico. En el mismo aire podía respirarse la calma. Si Alado buscaba encontrarse consigo mismo y con Dios, ese era el lugar indicado para hacerlo.
Todos sabemos que no hay un lugar específico para encontrar a Dios. Las iglesias pueden a menudo ser señaladas como esos lugares, pero no es la estructura ni la naturaleza del lugar lo que hace que Dios esté allí. Son los hombres los que lo logran. Es la naturaleza de los hombres y de aquellas almas y corazones sensibles, la que lo consigue.
Alado comprendía esto, pero sabía que en ese asteroide no aparecerían ni vendedoras de ilusiones, ni farsantes como el diablo, ni mares calmos. Tal vez nunca se le personificaría Dios, pero el sabía que estaba ahí, como lo está en todas partes siempre y cuando queramos verlo. Como está en nuestros corazones y en nuestras almas. Sólo debemos querer hallarlo.
Así, estuvo varios días sentado sobre la misma piedra. Pero esta vez, sus convicciones eran fuertes. 
Y nuevamente, el séptimo día de su estadía, obtuvo su recompensa. Sobre la roca en la cual descansaba su cuerpo exhausto, al despertar esa mañana encontró el siguiente escrito tallado sobre la misma.
"Deberás peregrinar durante siete días y siete noches por detrás de aquellas montañas que ves en el horizonte cercano, hacia tu derecha, y encontrarás un legado. Es una novena de la Madre Teresa de Calcuta, de la cual deberás extraer siete conceptos. Sentirás hambre y sed, frío y calor y tendràs miedo también. El diablo no entra aquí, pero puede llevarte de aquí si tú se lo permites. Haz lo que tu corazón y tu alma te indiquen y no te equivocarás. Pero no olvides: no debes fiarte. Todo está en ti y en tu fe."
Y Alado marchó. El camino, tal como se lo había anticipado la escritura sobre la roca, fue duro y Alado tuvo hambre y sed, frío y calor, y mucho miedo también. Oyó el silbido del diablo a través del viento buscando convencerlo de abandonar la aventura. Pero sobre todas las cosas, tuvo mucha fe.
Fue así que luego de recorrer las montañas por siete días y siete noches, encontró lo que había ido a buscar y extrajo las siete frases - confiando en la sabiduría que Dios le había otorgado para no equivocarse en la elección de las mismas -:
1- Los hombres se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños. Por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que no viven el presente ni el futuro. Viven como si fueran a morir y se mueren como si no hubieran vivido.
2- Los amigos de verdad son tas escasos que quien ha encontrado uno, ha encontrado un verdadero tesoro.
3- Los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlo.
4- No podemos hacer que alguien nos ame, pero podemos dejarnos amar. Lo màs valioso no el lo que tenemos en nuestras vidas, sino a quienes tenemos.
5- Amar y querer no son sinónimos, sino antónimos. El querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.
6- Retener a la fuerza a la persona que amamos, no aleja màs rápido de ella. Y el dejarla ir, nos deja para siempre al lado de ella.
7- La mayor distancia a que podemos estar de Dios, es la distancia de una simple oración.

Y Alado abandonó el sexto asteroide con la certeza de haber encontrado a Dios y de que su legado lo acompañaría por el resto de sus días y le ayudaría a comprender cuando las cosas se tornaran en apariencia inexplicables. Alado tenía - ahora sí - todo para ir en busca de su chica lunar.

criado por arte_facto707    8:20 pm — Categoría: Sin categoría
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